7 may. 2012

Literatura y gastronomía (2)

Hace unos meses, redescubríamos el pan con tomate a través de los ojos de Manuel Vázquez Montalbán y Miquel Martí Pol. Hoy recuperamos las palabras de esos escritores para homenajear más platos excelentes de nuestra cocina...

HABAS A LA CATALANA
Tambien llamadas «fabes ofegades», es decir, habas ahogadas, porque se cuecen en los mismos jugos que dejan las habas, más los que aportan las cebollas, tomates y el poco licor que reciben. He  sostenido, sostengo y sostendré que las habas a la catalana son un afrodisíaco de virtudes equivalentes a las criadillas de gallo, según Brantôme el más grande afrodisíaco de la naturaleza. El erotismo de las habas a la catalana procede de la textura, sabor y bioquímica de los ingredientes condicionados por las hierbas aromáticas (mejorana y menta) pero también de la oscuridad saturnal de la sangre de la butifarra negra. Y como causa socioerótica hay que aportar esa digestión pesada, esa modorra acalorada en la que todo pecado es posible. Preferible la compañía de mujeres gruesas, de sistema nervioso lento, porque las de sistema nervioso rápido son capaces de digerir el plato a una velocidad poco conveniente y se crea un desfase de climas de resultados funestos.
A las habas a la catalana le van muy bien las señoras de ojos verdes, pero en su evidente escasez tampoco hay que hacerles ascos a las de ojos grises o azul grises. Con respecto a las de ojos negros no las he probado nunca con este plato, pero me temo una postcama llorona.
(Manuel Vázquez Montalbán , Las recetas inmorales, 1981)
 

CROQUETES
Se’ns esmolen les dentetes
quan la mare fa croquetes.
Ben rosses i cruixidores
no te’n menges, en devores.
En qualsevol ocasió,
si hi ha croquetes millor

Miquel Martí i Pol
(Bon profit!, 1999)

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